
Las circunstancias hacen que un escéptico patológico como un servidor sonría como un loco que de vez en cuando llega a una tregua con sus pensamientos cuando vive una serendipia, una serie de casualidades increíbles e impensables. Lo que os cuento a continuación es completamente cierto, una serie de cosas que han conseguido alegrarme la mañana de una forma totalmente inesperada.